feb 20 2011

Col romanescu

El otro día le regalaron a mi madre una col romanescu, esos vegetales fractales que tanto admiran a más de uno. De hecho, al enseñárselo a mi amigo Jhak, se le iluminaron los ojos y comenzó a dar botes por la cocina gritando “¡Hala! ¡Existen de verdad! ¡Qué pasada! ¡Pensaba que estaban hechas con Photoshop!”. Así que he sacado la cámara, y le hecho unas fotos, porque realmente merecía la pena:

Por cierto, estos días no he escrito mucho (más bien nada) porque he andado liado con exámenes, y con el Osciloduino (cuyo “núcleo” hemos terminado hoy ^^ ). Probablemente esto siga un ritmo similar durante las próximas semanas…