jun 27 2012

Me nombran en la web del SAI de la Universidad de Zaragoza!

El de la izquierda no es Pepe, sino Abraham!

Hace unos días publicaron una entrada en la sección de noticias de la web del Servicio General de Apoyo a la Instrumentación de la Universidad de Zaragoza, comentando un poco por encima algunas de las cosas que hemos hecho Pepe y yo a lo largo de los últimos meses. La verdad es que me hace bastante ilusión aparecer en la web de la Uni ¡sin ni siquiera ser estudiante! (Porque, técnicamente, soy preuniversitario)

El artículo es el 2º de la lista en el momento en que escribo estas líneas, pero por si acaso lo rescato y lo pego aquí, para la posteridad:

Servicio General de “Futura” Investigación

Entre las muchas funciones que tiene el Servicio de Instrumentación Electrónica, posiblemente la menos conocida sea la labor social.
En este aspecto el servicio desarrolla dos tipos de tareas:
Por un lado colabora a título informativo mediante el desarrollo de charlas y presentaciones para los alumnos de enseñanza secundaria que participan en visitas a la facultad de Ciencias y en la Semana de inmersión en la Ciencia.
Y por otro lado, proporciona soporte técnico otorgando ciertos medios materiales que de otra manera sería imposible para los centros educativos.
En este segundo escenario cabe destacar el apoyo prestado al joven estudiante Juan Aguarón de Blas del colegio Cardenal Xavierre, que junto con el Dr. José Barquillas Pueyo  (académico de nuestra Facultad de Ciencias) han sido recientemente premiados con el primer premio en el “Hacklab CAT Arduino 2012“ y en el “XXV Premio Nacional Don Bosco“.
Los galardones han sido obtenidos gracias al desarrollo de un osciloscopio digital de muy bajo coste basado en un display gráfico LCD, muy adecuado para prácticas en ESO, bachillerato y Formación Profesional. Desde nuestro servicio queremos dar las más sinceras felicitaciones a esta joven promesa y al Dr. Barquillas por lo méritos obtenidos y animarles que sigan en la misma línea.

Primer premio del Hacklab CAT Arduino 2012 organizado por Libelium/Cooking Hacks, Arduino Academy y Milla Digital, con el patrocinio del Ayuntamiento de Zaragoza, del 11 al 15 de enero.
http://www.arduinoacademy.com/2012/01/19/news-academy-videos-y-fotos-del-hacklab-cat-arduino-2012/

Primer clasificado del XXV Premio Nacional Don Bosco a la Investigación Tecnológica, organizado por el Centro Salesianos de Zaragoza del 6 al 8 de marzo.
http://www.premiodonbosco.es/
http://www.arduinoacademy.com/2012/03/08/news-academy-juan-aguaron-1er-clasificado-en-el-premio-nacional-don-bosco-2012/
http://juan.aguarondeblas.es/2012/03/primer-puesto-en-el-xxv-premio-don-bosco.html
http://juan.aguarondeblas.es/category/ciencia/tecnologia/electronica

Juan Aguarón de Blas: Blog personal y Proyectos
http://juan.aguarondeblas.es/
http://proyectos.xavierre.com/osciloduino/
http://blog.bricogeek.com/noticias/arduino/osciloduino-un-osciloscopio-diy-con-arduino/
http://reprapped.wordpress.com/
http://www.bajaryoutube.com/user/SapientiaSapientium#p/u/4/lRtNFYKzGlI

Desde aquí les quiero dar las gracias por la publi que me hacen, que no se preocupen que les mantendré ocupados un tiempo! :D


jun 26 2012

Arduino Barcamp

And it's free!

Este 6 y 7 de julio se celebra en Zaragoza (concretamente en el edificio del Seminario) uno de los mayores eventos sobre Arduino del año: con capacidad para más de 400 personas y la asistencia de figuras tan emblemáticas en el mundillo del hardware libre como David Cuartielles o los chicos de Clone Wars, la Barcamp pinta francamente bien. Si estáis interesados, en la página oficial de Arduteka tenéis las instrucciones para inscribiros.

Yo estaré por ahí con mi Osciloduino y, si está acabada, también con mi RepRap! Amén de toneladas de cachivaches con los que cacharrear, por supuesto.


jun 4 2012

Los robots de Leonardo

Mario Taddei - Ed. Tikal

Hace unos cuantos años me regalaron un libro que aprecio mucho, “Las máquinas de Leonardo”. En él se detallan con minuciosidad diversos ingenios y mecanismos que se encuentran en los códices que nos legó Leonardo da Vinci. Pues bien, en un El Semanal del 2008 me encontré con un artículo que trataba sobre las últimas investigaciones realizadas por los autores de “Las máquinas de Leonardo”, que habían recogido en otro libro llamado “Los robots de Leonardo”. Entre que el reportaje me pareció muy interesante, que ya conocía a los autores y que se trataba de da Vinci os podréis imaginar que me entraron bastantes ganas de hacerme con el libro en cuestión. Después de 4 años buscándolo por librerías, me lo encontré hace unos meses en la Biblioteca de Aragón, y finalmente ya lo tengo en casa. Y no me está defraudando para nada.

Completamente automático. Tenía que impresionar lo suyo...

En él el grupo de Leonardo3 recoge diversos diseños mecánicos que forman la base de algunos hipotéticos robots que habría diseñado el genio florentino. Además de estar ilustrado con unos renders en 3D bastante espectaculares, hay fotos del montaje llevado a cabo por los autores en su taller, empleando únicamente los materiales disponibles en la época. Todavía no lo he terminado de leer, ya que estoy avanzando y retrocediendo deteniéndome sólo en lo que me interesa, pero si os gustan estos temas no podéis dejar de leerlo. Claro que antes tendréis que encontrarlo, espero que os cueste menos que a mí.


may 29 2012

Varios (n)

Sí, no será esa mi Facultad precisamente, pero no sabía qué poner de imagen si no...

Casi 5 semanas han pasado ya desde la última vez que publiqué algo, así que podréis imaginar que de tranquilas han tenido poco. Como aún lo tengo reciente, voy a aprovechar para escribir aquí diversas cosas que, si bien merecerían una modesta entrada aparte, voy a soltar al buen tuntún. Vamos, que no esperéis una profunda entrada filosófica, ni un interesante artículo científico. Aunque tal vez tenga un poco de ambos.

Por un lado, ya soy libre. Escolarmente hablando, claro; todavía tengo Selectividad dentro de un par de semanas. Sin lugar a dudas atrás dejo la época de exámenes más brutal que he sufrido hasta la fecha, aunque intuyo que lo peor está por venir. Uno, que lleva toda la vida viviendo de rentas (es una gran mentira eso de que en 1º de Bachillerato si no estudias 3 horas diarias no apruebas) o deduciendo fórmulas, llega a los exámenes finales de 2º y se encuentra con que tiene que estudiar (diría memorizar, pero llueve sobre mojado) ciento y pico páginas de apuntes de Filosofía, amén de prepararse 5 ó 6 asignaturas más. Y claro, incluso las asignaturas que menos gracia le hacían acaban por gustarle, pero cuando termina el último examen piensa que habrán de pasar meses antes de que pueda volver a embutir datos en su cerebro en cantidades industriales. Pero de momento voy a dejar este tema, que en unas horas es la junta de evaluación y prefiero no dar lugar a situaciones comprometedoras para mis notas.

Cambiando de tema, aunque últimamente haya tenido la electrónica y mis inventos un poco olvidados, hemos seguido montando nuestra RepRap, la impresora 3D que estamos construyendo en el colegio. El blog lleva un retraso más que considerable, así que me tocará darle un empujón un día de estos. No obstante, como este fin de semana ha sido el primero que he tenido libre desde hace meses, diría yo, he aprovechado para cacharrear un poco y montar mi ansiado vúmetro para PC, sobre el que hablaré con más calma en cuanto esté terminado. También hice un sencillo arorreactor que llevé bajo la camiseta el otro día para celebrar el Día del Orgullo Friki. Y, en cuanto acabe Selectividad (o la PAU, que así parece que suena más importante, aunque a mí me recuerde al pueblecito francés del castillo), me pondré en serio con mi bloc de notas electrónico, una idea que tuve hace unos meses y de cuya viabilidad estoy cada vez más convencido. Aunque nada como el Osciloduino, del que apenas hablo pero no porque esté parado el proyecto precisamente… En fin, son muchas ideas que me he ido guardando a lo largo de estos meses y que ahora, ante la perspectiva de un largo verano, comienzan a aflorar de nuevo.

Pasando a lo social, que no todo son cables y circuitos (ojalá…), FrikisZaragoza, la asociación que estoy montando con unos amigos, va viento en popa. En cuanto estemos libres comenzaremos los trámites para inscribirla legalmente en el Ayuntamiento, y así ser ya algo tangible. La verdad es que, aunque no le hemos dedicado un excesivo tiempo (principalmente, cuando se aproximaba algún evento), me parece que ya superamos en número de miembros a cualquier otra asociación de las mismas características en mi ciudad. Y si no, pronto lo haremos. Además, ante la inseguridad de que se vaya a volver a celebrar el Salón del Cómic en diciembre (recordemos que el año pasado estuvo a punto de ser cancelado por falta de presupuesto) tal vez podamos hacernos un hueco y afianzarnos entre los frikis de Zaragoza…

Ya, para terminar, aprovecho para poner que este sábado voy a Madrid junto con mi hermano y otros alumnos del colegio a participar en la final de la Liga Matemática. No tenemos muy claro cuál es el premio, o si ya se ha decidido cuál será el equipo que representará a España en Stanford en agosto de este año, pero en cualquier caso aprovecharemos para dejar el pabellón bien alto.

En fin, sé que me dejo muchas cosas por contar, pero este bolígrafo está en las últimas y no me apetece cambiar de color a mitad de escrito, que uno tiene principios. Y finales. [Risas enlatadas]


abr 1 2012

Mi primera aparición en la radio

Gente de Aragón, a las 19:00 en Onda Cero

Aunque, técnicamente, se trate de la segunda ya que la semana anterior mantuve una breve conversación telefónica en directo con un presentador de Cadena SER. Pero sí, el jueves 15 fui con una profesora responsable del Premio Don Bosco y dos chicas de Salesianos que también habían ganado en su categoría a la sede de Onda Cero para ser entrevistado sobre el Osciloduino, mi peculiar caja de puros.

Me sorprendió mucho que el estudio de grabación se pareciese más a una sala de reuniones que a otra cosa: un par de televisores, butacas cómodas, todo el mundo sentado en círculo… sólo que con un señor micrófono delante de cada uno. El cuarto de hora de gloria fue bastante distendido: a pesar de los nervios de rigor no fue especialmente difícil, ya que la presentadora invitaba a la conversación. De hecho, en algún momento creo que me pasé de hablar, pero como nadie parecía estar entendiendo de lo que hablaba corté pronto. En fin, sin más dilación os dejo con el programa completo:

La entrevista empieza en 4:35, pero la parte interesante (es decir, la mía) es a partir del minuto 8:39. El extracto completo lo podéis encontrar aquí.


mar 25 2012

Eureka

Suele aparecer por algo curioso que dijo alguien, una idea peculiar escrita en un libro o una repentina nueva forma de ver cierto tema. Pero su nacimiento siempre va seguido de un clic. En efecto, hablo de una idea. De cualquier idea, de hecho. Al menos en mi caso.

Hasta donde llega mi memoria, siempre he querido ser inventor. Salvo un breve periodo en el que me apeteció ser mercenario (producto sin duda de haber leído un álbum de Mortadelo y Filemón), toda mi vida he querido emular a genios como Da Vinci o Tesla. Sin duda, la saga de Artemis Fowl y mi siempre creciente colección de Lego Technic (el de los engranajes, no el de los cubos) contribuyeron a forjar mi determinación sobre este tema. Y es que ya de pequeño tenía ideas bastante interesantes, aunque esté mal que sea yo quien lo diga: mi primer recuerdo sobre este tema se remonta a cuando yo tenía 4 años, y dura tan solo unos pocos segundos. En él aparezco bajando las escaleras de casa de mis abuelos pensando en qué podría hacer si tuviese un motor de Lego. He olvidado si llegué a averiguar qué hacer con ellos, pero de todos modos no me hice con uno hasta bien entrado en Primaria. El segundo recuerdo no es un momento como tal, sino una idea. Probablemente una de las ideas a las que más tiempo haya dedicado nunca: la máquina de hacer tortillas.

Podrá sonar absurdo, probablemente lo sea. Aunque tras ver hace unos días proyectos muy similares en el Premio Don Bosco no me parece tan descabellado que pueda llevarse a cabo; de hecho eso fue lo que trajo de vuelta mi peculiar máquina a mis pensamientos. Hoy en día sabría cómo construirla, probablemente variando muy poco el diseño original que planeé con ¿7? ¿8 años? Por desgracia he perdido cualquier dibujo que hubiese podido hacer, así que me tocaría volver a ingeniar los diversos mecanismos de que estaba compuesta. Pero esta entrada no pretende versar sobre cómo recordar lo olvidado. Más bien, al contrario.

He tomado como punto de partida esta “máquina de hacer tortillas” como podría haber elegido cualquiera de las docenas de inventos variados que guardo con celo en una carpeta amarilla. Pero por ser el primero que recuerdo con cierta claridad le ha tocado. Como iba diciendo unas líneas más arriba, siempre que he tenido una idea (principalmente, una idea “técnica”) ha ido acompañada de ese clic. Realmente no sabría cómo definirlo con exactitud, ni siquiera si esa sensación es experimentada de igual manera por todo el mundo. En mi caso consiste en sentir de repente una especie de sosiego, el abrupto fin de una inquietud de la que no me había percatado hasta ese momento. Como si de repente todo mi cerebro diese un saltito. Clic.

Pero no todo acaba ahí. Ni empieza, de hecho. Cada idea suele ir precedida por algo fuera de lo común que hace reflexionar (consciente o inconscientemente, no lo sé) a nuestro cerebro. A mí me suele ocurrir con las clases de Física, aunque no me limito sólo a eso. Si nos limitamos al colegio, también las de Matemáticas, Dibujo Técnico o Electrotecnia me provocan nuevos pensamientos.  Sinceramente, no estoy seguro de por qué la idea ocurre, pero el caso es que lo hace. Un libro muy interesante sobre este tema es Las buenas ideas, de Stephen Johnson, del que me tomaré la libertad de citar su conclusión:

Dese un paseo. Cultive sus corazonadas. Escríbalo todo, pero mezcle las carpetas. Celebre la serendipia. Cometa errores fértiles. Disfrute de aficiones variadas. Frecuente los cafés y demás redes líquidas. Siga los vínculos. Deje que otros construyan encima de sus ideas. Tome prestado, recicle, reinvente. Construya un enmarañado ribazo.

Básicamente, lo que dice este hombre es que si pretendemos tener buenas ideas lo peor que podemos hacer es llevar una vida rutinaria sin acicate intelectual alguno. Y mi experiencia no hace sino corroborarlo. Otro tema es ya el desarrollo de la idea, lo que hacemos con ella después del chasquido de marras. En algunas ocasiones no hay nada más sobre lo que pensar: simplemente se tiene la idea, y ya. No hay por qué perfeccionarla. Pero la mayor parte de las veces el recorrido del invento en cuestión no ha hecho más que comenzar: a ese núcleo que acaba de nacer se van añadiendo modificaciones, correcciones… incluso puede acabar no teniendo nada que ver con lo que era en sus orígenes. Durante un tiempo se tiene la idea en la cabeza, se va meditando sobre ella, tal vez se explique a alguien que te dice lo inviable que es. En ocasiones, esas voces insidiosas tienen razón: por grande que sea nuestro entusiasmo hay cosas que no son posibles. Pero es mejor pensar que se equivocan, y seguir incubando la idea. Todo ello hace que poco a poco madure hasta que nos demos cuenta de que ya no la podemos hacer crecer más. Que ya es una Idea con pleno derecho, digna de ser escrita en un folio en blanco y guardada en una carpeta.

Eureka.