jul 1 2009

Irish family

Después de varias semanas de retraso con respecto al año pasado, ya sé con quién pasaré las próximas tres semanas. Aunque, eso sí, espero que se trate un error:

Madre: Eileen
Ocupación Padre: Trabaja cuidando niños
Ocupación Madre: Como mascota tienen un gato.
Mascotas: Tienen tres hijos, Ross y Paul de 16 y 12 años y Aishley, de 14.

Me parece que se comieron una línea, porque eso de tener como mascotas a tus propios hijos…

Quedan 4 días…


jun 30 2009

¡Laboratorio de Electrónica!

A un amigo de mi padre le dio la Electrónica de pequeño, y tenía aparcado en el trastero un laboratorio completo. Yo no lo sabía, y mi sorpresa fue mayúscula al ver de repente a mi padre y a mi hermano trayendo un montón de trastos de tamaño considerable que pesaban como un muerto (¿Por que los muertos pesan mucho? Deberían pesar lo mismo que los vivos, o incluso menos. Además, si no se mueve es más fácil de llevar). El pack constaba de un osciloscopio, una fuente de alimentación, un multímetro, un entrenador (un set de experimentos todo-en-uno), un calibrador de tubo de rayo catódico y unos cuantos libros. Todo hasta arriba de polvo protector.

Mi madre no las tiene todas consigo sobre tener esto en casa, pero supongo que sobreviviremos.


Hoy he ido con Alfonso y Ernesto a ver a Pepe para arreglar el osciloscopio, ya que no conseguíamos que se viese nada, además de no tener la sonda (las pincitas con el conector necesario). Después de un rato de limpieza a base de “Contact Cleaner”, y bastante calibración, hemos logrado que se vea una onda sinusoidal bastante decente. Al parecer, el tubo de rayos catódicos está gastado, y todo está tan lleno de roña que algunas cosas fallan. Pero lo hemos puesto en marcha.
Ya no funciona. No sé por qué, pero a pesar de meterle la sonda bien, no conseguimos ver nada en la pantalla. Debe de ser un mal contacto de la entrada, porque si no, no sabemos lo que ocurre.
Pero eso será para después de Irlanda, a donde voy el domingo.

Por suerte, tengo bastantes libros de Electrónica pendientes, así que podré empezar esta semana y seguir a finales de Julio, cuando vuelva.


jun 28 2009

De boda

Ayer mi prima segunda (su hermana) se casaba, así que nos arreglamos, cogimos a mis yayos y nos fuimos a la iglesia de Santa Isabel (vulgo San Cayetano). Después de saludar a muchas personas cuyo parentesco ignoraba (y, en muchos casos, sigo ignorando), llegaron mis tíos y mi primo. Como mi hermano no estaba (¿No lo había contado todavía? Pues vuelve hoy, por la tarde, después de 5 días sin saber nada de él), me tocó hacer de primo único. Bueno, pues entre fotos y besos, llegó la hora de la ceremonia. Una vez que estuvieron los novios sentados, llegó el cura. Como dijo mi madre, “la alegría del huerto”. Según mi tía, padecía de Parkinson (bradicinesia). Por suerte, no duró mucho (la boda, no el cura). Nos hicimos unas fotos, y ya cogimos el autobús para ir a comer.

15 minutos después, llegábamos a la finca Tierrabella, un sitio de esos en los que se celebran bautizos, comuniones, bodas… Allí, tomamos el aperitivo (jamón, melón con lomo, langostinos con queso, croquetas de jabugo (supongo que dicen “jabugo” para no repetir “jamón”), bogavante con mantequilla de anchoas y huevas de salmón (a esto no llegué, estaba acompañando a mis yayos al baño), foie a la plancha con reducción de Pedro Ximenez (pobre Pedro. Al menos, así es útil), bocaditos de ternasco con miel de tomillo y una cazuelita de arroz con crustáceos (si no especifican, malo), en una carpa con barra libre (a saber las Coca-Colas que me tomé…). Un rato más tarde, entramos en el salón. Nos pusieron en la misma mesa a mis padres, a mis tíos y a mis yayos. Y, entre “Vivan los novios”, “Viva el padre del novio”, “Viva la novia”, “Viva el cocinero” y curiosos intentos de canción, empezamos a comer.
De entrante había una ensalada de queso de cabra y cosas verdes (presumiblemente verdura), con unos tomates desecados que acabaron como ratones (los piñones y la pimienta estaban cerca). De primero, un curioso sándwich cuyos panes eran trozos de pescado y el relleno, una mousse de gambas y carabineros (que a saber qué eran) y una especie de sorbete de piña y mandarina (con Vodka, pero muy poco. Bueno, no lo decían. Esperemos). De segundo, solomillo con salsa de queso (mi padre y yo nos tomamos tres) y, de postre, una monstruosidad en el menú: ocupaba nada menos que tres líneas de texto: “Pastel de celebración de dos chocolates con teja de helado de mascarpone y dulce de leche y fresón bañado con chocolate”. Muy bueno todo.
Mientras, comenzaron a darle algunos regalos a los novios. Uno, un tanto peculiar, consistía en un traje de sevillana para él, y otro de torero (o similar) para ella. No lo entiendo, pero bueno. Por cierto, nosotros les regalamos la Wii con el Mario Kart. Mientras, comenzaron a repartir los puros de rigor y navajas, bolsas de chuches y sandalias (en función de si la persona era un niño, un señor o una señora).

Me he extendido tanto en la comida porque hasta casi las siete de la tarde no acabó. Y ahí empezó el baile. Lógicamente, yo estuve revoloteando por ahí, ya que el baile y yo somos como el magnesio y el agua. No, no me gusta ese ejemplo. Mejor, como un yogur con sal en vez de azúcar. Bueno, el caso es que yo estuve tomando refrescos mientras observaba cómo la gente se ponía cada vez más contenta. Especialmente, destacaba un hombrecillo de camisa rosa que acabó intentando sacar a bailar a mi yaya. Había ratos en los que estaba más tiempo en el suelo que de pie.
También acabó bastante alterado mi primo (supongo que, con 4 años, tu cerebro no está acostumbrado a las luces estroboscópicas), dando volteretas e intentando bailar. Finalmente, acabamos jugando con una pelota de goma una a una paleta mediante una goma. El árbol siempre le ganaba :-)
A las 21:30, mis yayos se fueron en autobús. Y, hasta las 23:00, que fue cuando nos fuimos, siguió el baile. Intenté fundir pajitas de beber, pero no lo conseguí. Pretendía taponarlas, para dejarlas de nuevo en el bote. Bueno, ya os imagináis lo que pasaría.

La verdad es que estuvo muy bien, una boda muy entretenida. A ver si se casa la gente más a menudo.


jun 26 2009

Camarón de las anémonas


La simbiosis entre los animales marinos a veces son peculiares. Este camarón utiliza sus patas y antenas para limpiar de desechos y restos a una anémona de mar, ya que ella le protege y le da alimento.


jun 26 2009

Primer intento de Stop-motion

En teoría, esto iba a ser una superproducción con choques impresionantes, pero por diversos errores, se ha quedado en esto:

Amorphous Lego vehicle from Juan Aguarón on Vimeo.


jun 25 2009

Vúmetro de LEDs

Llevaba un tiempo queriendo montar uno, pero por mucho que lo intentaba, no conseguía nada viable (bueno, a no ser que viable sea soplar sobre el micrófono). Por pasos:

Lo que pretendía hacer era que un diodo led se iluminase en función de los sonidos que captase un micrófono. Lo que se llama normalmente un ecualizador (en realidad, es un sonómetro).
Como no conseguí nada, le envié un correo a Pepe (un profesor de Electrónica de la Universidad). De modo que, por la mañana, me fui a la Facultad de Ciencias, para que le echásemos un vistazo al circuito.
Tras más de dos horas de quitar y poner amplificadores, pruebas de osciloscopio, y dudas sobre el micrófono, montamos algo similar a esto (pero mucho más bonito, y sin la chapuza de las pilas. Es lo que tiene necesitar 4.5 Voltios a las tres de la tarde):



Además, Pepe le puso un potenciómetro que sirve para ajustar la sensibilidad, y un condensador que permite “difuminar” la frecuencia.
Y lo mejor de todo es que… ¡Tengo el circuito! Después de pasarlo a limpio, y la recuperación por parte de mi padre de un programa de diseño electrónico virtual, he conseguido hacer esta especie de… cosa:

La lista de materiales es corta:

1 micrófono (algunas partes del circuito se podrían quitar si se usa otro tipo, al parecer):
1 Resistor de 820KΩ
1 Resistor de 100Ω
1 Resistor de 1KΩ
1 Resistor de 10KΩ
1 Resistor de 100KΩ
1 Potenciómetro de 10KΩ
1 Amplificador Operacional 741
1 Condensador de 10μF
1 Diodo LED
2 pilas de 4.5 (o del mismo valor).
Actualización
: con una pila basta. Se pone en parelelo, y a correr.

Bueno, una vez montado, y si no lo puesto mal, se podría ajustar con el potenciómetro hasta encontrar la sensibilidad deseada. Y ya está.