nov 13 2011

The GAG Quartet – le Internet Medley

Simplemente épico

Ya sabéis que no soy especialmente aficionado a postear vídeos, pero las pocas ocasiones en que lo hago es porque lo merece. Y este vídeo se lo ha ganado.

Compuesto e interpretado por tres músicos con mucho tiempo libre y un serio problema de adicción a la Red, esta pieza contiene más de 40 memes de Internet, algunos de ellos con solera (Gary Brolsma (el Numa Numa Guy) o “la chica del puerro”, que como ya sabemos se trata de Loituma), o que han dejado una huella realmente profunda (el simpático Nyan Cat, los populares rage comics, el keyboard cat).

Por otro lado, aunque sin alejarme mucho del tema, cada vez se me hace más evidente que estos memes, además de ser meros iconos del humor en Internet, lo que están consiguiendo es unir, en muchos aspectos, a los usuarios.

Frente a los ya plenamente integrados emoticonos (rara es la conversación por chat en la que no aparece un :) o cualquier otro smiley), los memes son empleados por un colectivo más reducido de gente mayoritariamente joven. Personalmente, conozco septuagenarios que ponen emoticonos en sus SMS, pero a partir de cierta edad rara vez se emplean memes para transmitir emociones.

Quizá en 20-30 años todos estos símbolos formen parte de la cultura popular del mismo modo en que en nuestra época seguimos escuchando los viejos vinilos. Pero lo que está claro es que fenómenos como el trollface o los LOLcats están marcando una época y una generación. Y, como ya empieza a oírse por ahí, es probable que este vídeo acabe convirtiéndose ¡en el “himno nacional” de Youtube!

Y estos ya empiezan a estar pasados de moda...


ago 29 2011

Cómo preparar un buen…

líquido que ingerir para desayunar, después de comer, a media tarde o antes de acostarse. El otro día vi por Graphjam esta infografía que lo explica bastante bien:

Tiene tela el capuchino...


ago 3 2011

Chistes Van de Graaff

Los risueños ganadores de los VDG

Productos de una tarde ociosa, los chistes que tenéis a continuación sólo pueden ser comprendidos en su totalidad por los que estuvimos en el campus, o bien por aquellos que han tenido en algún momento una fijación obsesiva por los generadores de Van de Graaff. Allá van:

  • ¿Cuál es el colmo de VDG?
    Que te lo cargues.
  • ¿Qué hace VDG con una videoconsola?
    Cargar la partida.
  • ¿Cuál es la pega de VDG?
    Es un poco cargante.
  • ¿Cuál es el dulce favorito de VDG?
    El chupa-chups.
  • ¿Por qué VDG no pudo aparcar su coche?
    Porque era zona de carga y descarga.
  • ¿Qué hace VDG para conseguir música?
    La descarga.
  • ¿Qué tiene VDG en la Universidad?
    Un cargo.
  • ¿Por qué VDG no salió de paseo?
    Porque estaba chispeando.
  • ¿Por qué VDG abandonó a su perro?
    Porque era una carga para él.
  • Van der Graff y se cae el del medio.
  • ¿Qué le dice un Generador VDG a otro?
    ¡Pero mira que eres cabezón!
  • ¿Cuál es la virtud de VDG?
    Tener los pies sobre la tierra.
  • ¿Cómo sabemos que VDG está en un ascensor?
    Porque el ambiente está cargado.
  • ¿Cómo le gusta el café a VDG?
    Cargado.
  • ¿Por qué VDG odia ir de viaje?
    Porque siempre acaba cargando con todos.
    (Carlos García)
  • ¿Cómo se llamaba el perro de VDG?
    Chispas.
    ¿Sabes por qué tuvo que abandonarlo?
    Era una carga para él.
    (Juan Jusa)
  • ¿Por qué VDG no hizo el Camino de Santiago?
    Porque tenía las piernas cargadas.

may 28 2011

Concierto de Los Gandules

Hace unos minutos he vuelto a casa tras asistir a mi primer concierto de Los Gandules, un grupo maño que se dedica a hacer versiones humorísticas de canciones conocidas. La puesta en escena, muy elaborada, consiste en los dos cantantes en albornoz tumbados en un sofá y bebiendo cerveza. Además, las innumerables horas que dedican a ensayar se notan: en algunas canciones únicamente se detienen a comentar cómo van las obras del tranvía. Sin embargo, la genialidad de esta banda no radica en la profesionalidad (aunque hay que admitir que tocan decentemente), sino en cómo son sus canciones. Si tuviese que clasificarlos, los metería antes en la categoría de humoristas que en la de músicos.

En definitiva, un concierto que ha hecho que, a su lado, las canciones “oficiales” en MP3 sean una copia barata. Si queréis, aún podéis asistir mañana a la última actuación de “Los Gandules y su Circo de Col“, nombre que recibe esta gira concreta. En la Sala Morrissey (Zaragoza) por 9€.

Aunque ya digo que no les hace justicia, os dejo con una de sus canciones, “La Década Apestosa I”:


may 5 2011

Consejos para leer por la calle

Ya que ha llegado el buen tiempo y el ángulo de incidencia de los rayos solares todavía no es muy pronunciado, me parece conveniente comentaros las muchas bondades de la útil afición de leer por la calle, así como daros algunas indicaciones para que aunéis lo mejor de vuestros paseos vespertinos con las obras más selectas en edición bolsillo.

Quizá hayáis intentado leer alguna vez mientras caminabais, o bien ya sois unos expertos en el tema y podéis recorrer kilómetros con El Quijote. O también podría ser que no os guste leer, en cuyo caso podéis entreteneros un rato aquí. En cualquier caso, no podéis negar que a una actividad tan saludable como lo es dar un un paseo de casa al trabajo le falta algo de emoción. En caso de que os guste ir mirando los escaparates, perfecto. Pero si conocéis de memoria la posición en la escala de Mohs de cada uno de los adoquines y podríais recorrer el trayecto con los ojos cerrados (habilidad muy útil para leer andando, todo hay que decirlo), o bien no os importan las últimas ofertas en patucos, ¡la lectura será vuestra nueva compañera de viaje!

Visto lo visto, seguro que ahora estáis deseando salir a la calle y devorar unos cuantos capítulos del primer folleto de  supermercado que encontréis. Pero, ¡atención! Yo no he dicho que vaya a ser sencillo. De hecho, para ilustrar los peligros de este deporte, me pondré a mí mismo como ejemplo:

Comienzos de julio de 2004. El joven Juan iba tranquilamente al cumpleaños de su primo pequeño y, ya que el trayecto era aburrido,  caminaba leyendo un libro. Sin embargo, todavía no había desarrollado la capacidad de leer andando sin chocarse. La consecuencia más visible de este hecho fue un chichón en su frente. La que menos, una ligera inclinación de un semáforo.

Evidentemente, si por aquel entonces hubiese dominado la técnica, mi volumen craneal no habría aumentado tan repentinamente. Por eso, pongo a disposición de todos los pequeños Juanes que hay por el mundo una serie de consejos que harán de la lectura en peregrinación una práctica menos peregrina.

  • Lo primero, y más importante, es el libro. Me parece bien que coleccionéis libros de canto gregoriano pero, como podréis comprender, no resulta viable llevar el facistol a cuestas. Así que haceos con un libro de bolsillo, a poder ser de tapa blanda y de un tamaño que permita guardarlo cómodamente en los bolsillos. Aunque es cierto que ésta es una práctica más apropiada para invierno, ya que se suele llevar abrigo (lo cual permite almacenar tres libros cómodamente), no suele haber ningún problema en llevar un ejemplar reducido en el bolsillo del pantalón. Lo ideal sería un pantalón con bolsillos en las rodillas, aunque son una prenda de ropa no muy común en comparación con los vaqueros.
  • A continuación, la técnica: si estoy escribiendo esto, es porque hay que modificar ligeramente la postura del cuerpo para poder leer y no estamparse contra el primer viandante inocente que no veamos. En realidad, resulta muy sencillo: el tronco ha de estar completamente vertical (como lo estaría si anduvieseis con normalidad; no hace falta ser un Ent), al igual que el cuello. Nada de inclinar el cuello hacia abajo, pues entonces estaríais mirándoos a los pies y eso aumenta drásticamente las posibilidades de que tengáis una charla brusca con el pobre viandante de marras. Lo que hay que hacer es elevar los brazos y mantener el libro a la altura de la cara, como si quisierais que nadie os viese mascando chicle. Lógicamente,el libro no debería taparos los ojos, porque si no estamos en las mismas. Mejor dejar la parte de arriba del libro cerca de la punta de la nariz, y no moverla mucho (el borde del libro; con la nariz podéis haceros un nudo si queréis). Esto os permitirá leer el libro cómodamente, permitiendo que vuestro cerebro os avise en cuanto vea aparecer un obstáculo en la zona superior del campo de visión.
  • Si ya os sabéis el camino, aprovechad los semáforos en rojo para leer con el cuello doblado, que si no se puede acabar cansando de estar todo el rato quieto. Para los vagos, recomiendo apoyarse en el propio semáforo, pero únicamente con el hombro a una altura prudencial y con las piernas cruzadas sin tocar el poste (esto impide que los posibles fluidos de la mascota del vecino hagan que vuestras perneras acaben descoloridas).
  • Además de por el abrigo, leer en los meses fríos tiene la ventaja de que la luz no daña demasiado la vista. Si leéis en ciudad, intentad ir por la acera en la que haya más sombra en ese momento, y leed únicamente por las zonas de sombra. De este modo vuestros ojos no sufrirán cuando paséis de una calle con una agradable penumbra a otra completamente iluminada (además, a esto se le añade un inconveniente del papel: es blanco, y el color blanco refleja. No llega a ese extremo, pero hay gente que se ha quedado ciega por esquiar sin gafas a causa del brillo de la nieve). Aunque personalmente no me gusta mucho la luz del sol, no estoy siendo prejuicioso: realmente hace pupa que tu agradable página mate se convierta en un flash de cámara de unos cuantos lúmenes de intensidad.
  • Finalmente, os recomiendo mirar a vuestro alrededor en busca de móviles (o no, véase la anécdota del semáforo) con los que podríais chocar: cada página o media ídem alzad la cabeza y escanead, que más vale prevenir que curar.

Y ahora que os he aleccionado convenientemente, esperad a que descienda el Sol y quemad unas cuantas neuronas y calorías con vuestra nueva habilidad adquirida (no hablemos ya de la imagen de persona interesante que infundiréis en el barrio), que el verano está próximo y no viene mal perder un poco de masa. Cerebral.


abr 30 2011

Plugin de “Mirada de la desaprobación” para Chrome

Cara que se te queda al oír "¡Soy fan de Justin Bieber!"

Últimamente se está dejando ver bastante el emoticono de “Mirada de la desaprobación”, o “Look of Disapproval“, como se lo conoce en Internet. Surgido en 2007-2008 (aunque siendo tres caracteres nunca se puede estar seguro), se trata de una cara mirando desaprobadoramente (¡sorpresa!). Hela aquí:

ಠ_ಠ

El porqué de su nombre es evidente. El caso es que los caracteres de los ojos son letras del alfabeto Kanada, una lengua mayoritaria de la India con raíces sánscritas, lo que hace que sean como los Wallys de nuestro teclado. Y como el ALT+3232 es algo engorroso (aunque resulta sencillo de recordar), existe una extensión para Chrome que lo único que hace es mostrar un desplegable con diversas caras con serio semblante para copipastear.

Ctrl+C, Ctrl+V.

Sencillo, cómodo y rápido. Así que no me protestéis.  ఠ_ఠ