abr 23 2010

Día del Libro!

¡Hoy es el día de San Jorge y el día del Libro!

En Zaragoza se ha celebrado la Feria del libro, que consiste en que cierran el paseo de la Independencia (la principal calle de la ciudad), y más de 40 librerías y editoriales montan puestos para vender libros, con un 10% de descuento. ¿Vosotros habéis hecho algo especial para celebrarlo?
Yo me he comprado bastantes libros, de momento sólo puedo recomendar uno, y con ganas: De Arquímedes a Einstein, un libro de divulgación de Física muy interesante y entretenido, que explica los 10 experimentos de la Física más bellos, su contexto y cómo recrearlos en casa uno mismo. Hoy ya me he leído más de 100 páginas, y me está encantando :)
Además, Tomás, de Perfecto o Defectuoso, y yo hemos organizado una campaña para evitar algo que debería estar prohibido: doblar las esquinas de los libros. ¿Qué nos han hecho los pobres libros para que merezcan ser tratados así? Es por eso por lo que os invitamos a uniros a esta iniciativa, y a darle difusión, si queréis.
Tomás ha hecho un vídeo con mucha ilusión, que estará disponible en un rato.
Actualización: ha habido problemas con Youtube, y han quitado el audio original, pero el mensaje es el mismo: ¡No dobléis las esquinas! Además, el vídeo es una crítica-parodia de un anuncio del plan de Fomento de la Lectura que seguro que todos habéis visto:
Yo, por mi parte, he diseñado un par de marcapáginas, que se pueden descargar para imprimir (la imagen está a tamaño DIN-A4):
¡Feliz día del Libro!

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abr 21 2010

Celebridad literaria

En el año 2000 se recogían los siguientes datos: “Si la celebridad de un individuo consiste en que se escriba un libro sobre él, [...] Jesucristo es aún el personaje que goza de más fama en el mundo actual”, dice el periódico británico The Guardian. Una investigación que tomó como base los libros de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, con sede en Washington, D.C., reveló la existencia de 17.239 obras acerca de Jesús, casi el doble que de William Shakespeare, quien alcanza el segundo lugar, con 9.801. Vladimir Lenin resulta el tercero, con 4.492, seguido de Abraham Lincoln, con 4.378, y de Napoleón I, con 4.007. El séptimo puesto, con 3.595, lo ocupa María, la madre de Jesús, quien es la única mujer entre los treinta principales. La siguiente es Juana de Arco, con 545. Encabeza la nómina de compositores Richard Wagner, tras quien vienen Mozart, Beethoven y Bach. Picasso es el número uno de los pintores, seguido de Leonardo da Vinci y Miguel Ángel. Da Vinci, sin embargo, se lleva la palma en la lista de científicos e inventores, superando a Charles Darwin, Albert Einstein y Galileo Galilei. “No figura ningún personaje vivo en los treinta primeros lugares”, agrega el rotativo.

Tomado de la Wikipedia.

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feb 21 2010

Cómo odiar la lectura

A pesar de que se intenta fomentar la lectura desde varios sectores y en varios medios, la gente joven sigue sin leer. Por poner un ejemplo cercano, en mi clase más de la mitad utilizaría antes un libro para lanzarlo que para ver cómo se titula (y no digamos abrirlo siquiera). Y la mitad de los restantes lo dejarían a las dos páginas.

¿Por qué? Se dice que los videojuegos e Internet están acabando con la lectura. Que Tuenti y compañía están promoviendo la incultura. No digo que no lo hagan, pero, desde mi punto de vista, no es esa la causa principal. Los responsables de que los niños lean son los padres y los colegios. Y yo me voy a meter con los colegios: una gran parte de la culpa la tienen ellos. Yo sólo puedo hablar con certeza del mío, pero por lo que he oído, en bastantes otros pasa igual: la única actividad para fomentar la lectura es leer un libro por evaluación. Libro que, o bien es de una colección barata de una editorial, o bien un clásico (contra los que no tengo nada en contra, pero más abajo cuento las pegas).
Uno de los mayores problemas que hay es que se impone la lectura como una obligación, nunca como una alternativa al ocio. Por ejemplo, para la anterior evaluación yo tuve que hacer un trabajo sobre las Leyendas de Bécquer. El libro no estaba mal (había relatos que me gustaron bastante), peo el trabajo que lo acompañaba hizo que lo odiase durante un tiempo. En mi caso, me las leí todas, pero como en general la clase no estaba por la labor de hacer un folio de actividades por leyenda, hicieron la tarea en grupos. Vamos, que cada uno se leyó una o dos leyendas, y luego juntaron trabajos.
El extremo ha llegado en esta evaluación: para un libro de 26 páginas (San Manuel Bueno, mártir, de Unamuno, que me ha gustado bastante) hemos tenido que hacer 26 ejercicios.
¿Cómo pretenden que nos guste leer si el único contacto que muchos tienen con los libros es a través de tediosos trabajos? Porque el profesor dijo “Tenéis suerte, el siguiente libro será muy corto”. No dijo nada de lo que venía después. Para hacer los 26 malditos ejercicios me he tenido que leer el libro más de 8 veces.
Además, desde pequeño, muchas veces los libros que nos han mandado leer han sido “baratos de editorial”, las típicas colecciones de autores desconocidos. Historias insípidas y pegajosas, con tramas sin sustancia. Podríamos haber leído La historia interminable, o incluso aprovechar el tirón de Harry Potter para impulsar la lectura. O, llegando más lejos, ¿por qué no empezar con el cómic? Yo de pequeño he leído muchísimo de Mortadelo y Filemón, de Obélix y Astérix, de Tintín… También son lectura. Quizá sea un poco tarde en 4º de ESO, pero si un día nos mandasen de deberes leer un cómic, probablemente muchos lo harían. Y si se empezase así desde pequeños, seguramente ahora la lectura no sería algo mal visto en muchas situaciones.
Este anuncio está bien, pero lo que menos me gusta es la manera en cómo marcan las páginas: ¡doblar una esquina es sacrilegio! Para algo se inventaron los marcapáginas, ¿no?

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ene 24 2010

2012

Anoche me terminé 2012, un libro del artista Brian D’Amato en el que se trata del tema del Apocalipsis de una forma bastante peculiar.

Para empezar, hay que decir que el libro no tiene nada que ver con la película, de igual nombre, de Roland Emmerich.
Según los mayas, guiados por el Juego de adivinación maya (elemento central del libro), el mundo acabará el 21 de diciembre de 2012. Jed DeLanda, un matemático maya criado en Estados Unidos con una capacidad para el cálculo excepcional, acaba dentro de una asociación para la que solía trabajar que se dedica a evitar el fin del mundo. Para ello, utilizan una versión del Juego adaptada, pero la versión original se perdió en el tiempo, por lo que envían a Jed al pasado (transportando su conciencia a través de un agujero de gusano) en busca de las “instrucciones” originales.

Spoiler:
Después de unos fatídicos atentados con uranio de por medio, el mundo enloquece. Tras decenas de capítulos en los que Jed tiene diversas aventuras por el mundo maya, consigue el modo real de jugar al Juego, que, en realidad, eran unas drogas cronolíticas (término que sólo aparece una vez en Google. Al parecer, provocan que el cerebro piense mucho más rápido). Finalmente, consiguen localizar al terrorista, una persona relativamente normal que había sido despedida de su trabajo, que se estaba preparando para lanzar un ataque bacteriológico a escala mundial.

El estilo narrativo de Brian D’Amato es muy curioso. Está todo perfectamente documentado, casi parece una enciclopedia. Hay más de 170 notas a pie de página a lo largo de todo el libro, algunas bastante extensas, lo que, sumado a las largas explicaciones sobre la cultura maya, hacen de él un buen libro para aprender sobre la época precolombina. Además, aunque son más de 730 páginas, consigue mantener la trama trepidante en todo momento. Como ha dicho la crítica, es un libro que te mantiene pegado un sinfín de horas (a mí me ha costado 2 meses terminarlo. También es verdad que he leído bastantes entre medio). Ciencia ficción, thriller, libro histórico, tecnológico… Es una combinación bastante curiosa, pero que encaja bastante bien.

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dic 21 2009

VIII Salón del Cómic de Zaragoza

Al igual que todos los años desde hace 8, en diciembre se organiza en el Auditorio de Zaragoza el Salón del Cómic.

Yo este año fui dos días, el sábado y el domingo. Aunque, teóricamente, es del cómic, abundan los videojuegos y las películas y, en general, cosas frikis.
Como siempre, hubo gente disfrazada haciendo cosplay (vistiéndose como personajes de series o cómics).
Había un grupo de espartanos formado por Leónidas, otro guerrero con una cabeza de persa cortada y un sacerdote agitando un pollo de goma atado a un báculo (lo gracioso fue que, más adelante, se acercaron al stand en el que estaba el capitán Trueno contando cuentos a los niños pequeños y se pusieron a golpear las paredes y a gritar. Algunos incluso lloraron).
También estaba el “Supergrupo”, un curioso trío formado por Superlópez, la Cosa y otra superheroína que no conozcocantando la cancioncilla del Equipo A. Y un tipo vestido de algo indefinido con una espada de medio metro de ancho por casi dos de alto. Y un equipo de Bomberman vestido como bombas.

Pero, además de todos esos, vino Francisco Ibáñez, el de Mortadelo y Filemón.
Después de un pequeño homenaje que le hicieron (le regalaron una pluma para que siga dibujando y no se jubile), repartió firmas. Yo me llevé el especial 50 Aniversario, y me dibujó un Mortadelo-foca en 3 segundos, fue increíble.

Me compré una camiseta de Bender, un gorro de Yoshi, un cómic y algunas chapas y, aunque vi una figurita de Rorshach muy chula, era bastante cara para lo pequeña que era. Además, vi a un montón de gente: de la academia de inglés, amigos, ¡incluso a comentaristas del blog!

El sábado por la tarde fui un ratito a jugar al Tetris. Hay que ser bastante bueno para organizar un torneo de un juego, pero yo no me esperaba que tanto: los dos que organizaban la competición ganaron, dejándome a mí tercero… Y no me tocó premio.

¡Sólo queda un día de clase!

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abr 26 2009

De libros

El jueves fue el Día del Libro, así que me fui con mi tía y mi primo a Independencia a ver qué había. Al principio estábamos muy tranquilos, pero en cuanto comenzaron la carrera de triciclos (¡!) y las actuaciones, si hizo casi imposible avanzar. Estuvo bastante bien, me llevé algunos libros y dos claveles (los regalan con los libros).

Ahora mismo vuelvo de un rastrillo de cosas de segunda mano que había junto a la Puerta del Carmen, y la verdad es que estaba bastante bien. Me lo dijo mi abuelo, que se había comprado un puzzle allí. Lástima que ya se haya acabado. 
Y a esos se les suman varios libros que me ha prestado Jhak.
Bueno, el caso es que, en una semana, de estar vacía la mesilla he pasado a tener:
- Watchmen (Tomos 1 y 2, prestados)
-El alimento de los dioses, de Wells (prestado)
-La Enciclopedia Marvel (prestado)
-Soul Music, de Terry Pratchett (Día del Libro)
-Los crímenes de Oxford, de Guillermo Martínez (Día del Libro)
-La Verdad, de Terry Pratchett (Día del Libro)
-La cigüeña, de Jesús Cisneros (obsequio del Día del Libro)
-Esa Gigante red: Internet, de Michael Cox (Rastrillo)
-Beowulf, el poema original (en inglés, Rastrillo)
Y a esos se les añade la Muy Interesante y próximamente la Quo (que aún no ha llegado, no sé por qué).
En el Rastrillo me he comprado además un “Calendario Perpetuo” y una linterna-que-se-transforma-en-flexo. El dinero es para los pobres, así que mejor todavía :-)

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